Resistencia Libertaria
La oposición anarquista a la última
dictadura argentina
Interview by Chuck
Morse
Una resistencia
amplia y popular se opuso a las dictaduras
militares que estrangulaban a América
Latina en los '70. Activistas de distintas
tendencias políticas las combatieron,
organizada y espontáneamente, y sus
esfuerzos sin lugar a dudas salvaron muchas vidas
y aceleraron el derrumbe de esos regímenes
brutales.
Si bien algunas de
sus contribuciones fueron celebradas en libros,
artículos y películas, importantes
aspectos de la resistencia nunca han sido
estudiados. En particular, la oposición
anarquista a las dictaduras -que existieron en
Argentina, Brasil, Chile y Uruguay- ha sido casi
totalmente marginada de los estudios
históricos.
La siguiente
entrevista repara de algún modo esa
omisión. Cuenta la historia de Resistencia
Libertaria, una organización clandestina
anarquista fundada antes de que los militares
argentinos tomaran el poder en 1976.
Resistencia
Libertaria (RL) era activa en los movimientos
estudiantil, laboral y barrial y también
tenía un ala militar con la que
defendió y financió sus
actividades. En su mejor momento, tenía
entre 100 y 130 miembros [1] y una red mucho
mayor de simpatizantes. La organización
fue diezmada en 1978 y el 80 % de sus miembros
pereció en los campos de
concentración y las cámaras de
tortura de la dictadura.
RL mantuvo la
larga tradición del anarquismo argentino y
asimismo lo transformó de cara a las
nuevas condiciones a las que se confrontaban los
activistas en los '70. Las experiencias de RL
-sobre las que hasta ahora no hay
documentación ni en castellano ni en
inglés- marcan un capítulo
importante en la historia de la resistencia a la
última dictadura argentina y en el
anarquismo de posguerra en general.
Si bien
The New Formulation suele limitarse a
reseñas de libros, se espera que los
lectores aceptarán esta pequeña
transgresión de nuestra línea
normal de publicación.
Esta entrevista se
hizo en español por teléfono el 13
de octubre de 2002 con Fernando López, uno
de los pocos miembros sobrevivientes de RL. Se
puede tener más información sobre
López
mirando la parte sobre nuestros
colaboradores.
~ Chuck Morse
Por favor
cuéntame los orígenes de RL.
¿Cómo se
formó?
RL fue fundada por
compañeros de la ciudad de La Plata a fines de
la década de 1960. El núcleo fundador
constituyó una comunidad alrededor de una
cooperativa de carpintería (que sigue
existiendo hoy) y desarrolló proyectos
militantes entre los estudiantes universitarios y
luego en el movimiento obrero (en particular los
obreros de astilleros y del sindicato de trabajadores
judiciales).
Un acontecimiento
clave ocurrió cuando miembros de este grupo
empezaron a colaborar con el periódico, La
Protesta, y una discusión muy tensa, agresiva
tuvo lugar entre ellos y la gente mayor que estaba
allí (1) La discusión planteaba la
aparición de los primeros grupos de
acción armada, comos los Tupamaros y el
Ejército Revolucionario del Pueblo. La gente
joven tendía a sostener estas acciones
realizadas por estos grupos y entonces chocaba con la
gente mayor, que se oponía a estas acciones,
porque rechazaba parte de las posturas marxistas de
estos grupos. El grupo más joven fue expulsado
de La Protesta a causa de estas discrepancias hacia
1971. Eso cortó la relación con el
viejo movimiento anarquista y le independizó
del mismo. Más tarde, en 1973, una conferencia
anarquista se celebró en Cordoba, en la que
militantes de grupos de Córdoba, Buenos Aires,
Mendoza, Salta, y Montevideo participaron. Yo mismo y
otros compañeros asistimos a esta conferencia
como delegados de un grupo llamado Acción
Directa. Había allí compañeros
de La Plata, Córdoba, y Acción Directa
de Buenos Aires. Constituimos Resistencia
Anticapitalista Libertaria como organización
nacional.
Un año o
año y medio más tarde, el nombre
Resistencia Anticapitalista Libertaria fue abandonado
por simplemente Resistencia Libertaria (eso se hizo
naturalmente, no hubo una discusion sobre el cambio
de nombre). Ingresé en la organización
en 1974.
¿Cómo se estructuraba
RL?
RL era una organización
absolutamente clandestina y estaba organizada de
forma celular en frentes de trabajo
(2). Estos frentes eran el frente
gremial, el frente
estudiantil, y el frente
barrial. RL tenía también un
aparato militar que era, en realidad, un mecanismo
para financiar el trabajo de la organización
-actuar en un momento de casi absoluta clandestinidad
es muy oneroso- y para la protección de
militantes, etc., dado que cosas como los secuestros
y acciones de las derechas en contra de los grupos de
trabajadores de la extrema izquierda eran comunes en
esa época. Era necesario organizar la
autodefensa en algunos casos.
La democracia de la
organización, obviamente, no funcionaba a
través de las asambleas, sino que se llevaron
a cabo votaciones y elecciones dentro de una
organización de tipo celular. Cada
célula tenía un delegado y éste
se conectaba con los niveles superiores de la
organización, sucesivamente, hasta llegar a
una relación de carácter nacional o
regional. Así, las decisiones alcanzaban el
nivel nacional del mismo modo que llegaban a la
célula. O sea, las decisiones subían y
bajaban de la misma manera [dentro de la
organización]. Pero, desde luego esto era
más complejo, porque no era posible reunir a
cada uno para hablar.
¿Cuántos miembros
tenía RL?
RL tenía un núcleo importante
en La Plata y en las áreas alrededor de La
Plata, como Berisso, Ensenada, Villa Elisa, en
algunas de las ciudades entre Buenos Aires y La
Plata, y en Buenos Aires. Y también en
Córdoba y en algunas ciudades cerca de
Córdoba, como la ciudad de Ferreyra, que era
un sector industrial, una zona de fabricación
automovilística con plantas de Renault y Fiat.
Es difícil de estimar el número exacto
de miembros de RL, dadas la clandestinidad, la
estructura celular, pero estimo que en 1975, en su
momento de mayor desarrollo, RL tenía entre
100 y 120 o 130 miembros.
RL fue concebido como
un partido de cuadros, no un
partido de masas, y entonces la
gente que tenía relaciones con RL podía
tener un nivel más bajo de formación
política y de entrega que un cuadro de RL, y
participar en grupos que RL controlaba en cierto
modo, como los grupos de base en los barrios, las
fábricas y las universidades. Por eso, cuando
uno piensa en esta cuestión, hay que imaginar
un volumen de influencia muy superior al grupo de
cuadros que mencionaba.
¿Explícame lo que
quieres decir con la palabra cuadro?
Un cuadro es un militante que, por su
formación [política] es capaz de
conducir estrategias autónomamente cuando
está inserto en determinado lugar de trabajo,
sin mantener una relación orgánica,
permanente con la organización (lo que no es
posible a causa de la represión). O sea, a
pesar de estar aislados de la organización,
debido a la situación de clandestinidad,
esto/as compañero/as eran capaces de generar
estrategias en el marco y dentro de las necesidades
de la organización. Él o ella era capaz
de construir un frente de trabajo en
cualquier circunstancia. Un cuadro es un cuadro
político-militar. Dicho de otro modo, un
cuadro es un militante capaz de desarrollar un
trabajo político de captación u
organización en un barrio o una
fábrica, que sabe cómo preparar un
coctel Molotov o una bomba de cualquier tipo, que
sabe cómo valerse de un arma, etc.
Y esta es la
diferencia con un partido de masas:
un partido de cuadros sólo
incorpora militantes que han aceptado totalmente la
organización antes de ingresar en la misma. En
un partido de masas el autoritarismo
aparece como natural, porque hay distintos niveles de
compromiso dentro de la organización, desde
los militantes inferiores hasta los líderes.
En RL, el nivel de los militantes era equiparable y
cualquier militante podía ejercer cualquier
función en cualquier momento. Entonces, para
que sea posible este desarrollo, el militante que se
va a incorporar a la organización tiene que
tener un nivel de formación como los
demás que ya están en la
organización. Creo que el modelo se
tomó en cierto modo de la Alianza de la
Democracia Social de Bakunin, el partido que
él construyó durante la I
Internacional.(3)
Hablame de los
miembros de RL en 1975. ¿Qué origen
social tenían? ¿Qué edad
tenían? ¿Quiénes eran los
miembros más significativos?
Me
parece que la mayoría de los militantes de RL
y los del nuevo anarquismo que emergió en los
'70 -había una cantidad enorme de
pequeños grupos de jóvenes anarquistas-
tenía más orígenes
pequeños burgueses que de clase
obrera.
Pese a que su origen
puede haber sido pequeño burgués,
muchos se fueron integrando en el movimiento de los
trabajadores, al que dedicaron toda su vida
política y social. Ello refleja los conceptos
de la época, no sólo dentro del
anarquismo sino también de la izquierda en
general, que afirmaban que el movimiento estudiantil
tenía que proletarizarse. Respecto a la edad
de los miembros, si bien había
compañeros que pasaban los cuarenta o
cincuenta, la mayoría tenía entre
diecinueve y veinticinco, incluido el núcleo
de base que tenía entre veintitrés y
veinticuatro. Los Tello, que eran tres hermanos
(ahora desaparecidos) de La Plata, eran
compañeros importantes. Eran líderes
obreros en los astilleros en Berisso y Ensenada.
También, más tarde, estuvo Rafael (no
puedo recordar los nombres completos
[2]—en la mayoría de
los casos jamás los supe, desde luego todos
teníamos seudónimos) que era el
Secretario General del sindicato del Caucho en
Córdoba. Era una personalidad muy importante
dentro de la organización en el sentido de que
era un líder de masas, no sólo un
militante importante de RL. (Este compañero
tampoco tenía un origen de clase obrera. Se
había hecho anarquista en el departamento de
Arquitectura de la Universidad Naciónal de
Córdoba. Creo que sobrevivió y se
exilió en España.) Pero, en general, RL
no tenía líderes públicos muy
importantes, dado que era absolutamente
clandestina.
¿En
qué frentes trabajaste en 1976?
Trabajé en el Frente gremial u
obrero específicamente. En 1974
empecé a trabajar en el sindicato de
fontaneros, que tenía una tradición
anarquista y también viejos miembros
anarquistas. Allí desarrollamos varios
proyectos. Más tarde, en 1975, empecé a
trabajar en una fábrica textil muy grande,
Alpargatas, cuando RL empezó a dar prioridad
al trabajo político en las grandes
fábricas y los sindicatos industriales
más fuertes.
¿Qué hiciste
exactamente allí?
Nuestra participación se centraba en los
trabajadores de base, en la formación de
grupos clasistas. Participamos en el movimiento
laboral nacional, organizando sindicatos, comisiones
internas de obreros y de revolucionarios en distintas
fábricas en todo el país y las
Coordinadoras de Sindicatos en Lucha
(4). Hicimos un gran número de cosas
allí entre 1974 y 1976. Y en 1976, en plena
represión militar, mantuvimos ocupada la
fábrica de Alpargatas en Florencio Varela dos
semanas, durante las cuales estábamos rodeados
por el ejército.
¿Cómo fue esta
ocupación?
No era una ocupación en el sentido
de construir un consejo obrero o algo similar, que
dirigiera la fábrica. Al principio, la
ocupación significaba cerrar la fábrica
y obligar a la patronal a negociar con los
trabajadores sobre las condiciones laborales, los
sueldos, etc. El conflicto concernía una serie
de problemas de reivindicaciones de carácter
económico.
Los cuadros de RL en
esas fábricas apuntaban a la
organización de los grupos de base: la
educación de los compañeros, la
incorporación de militantes de esos grupos en
RL, la coordinación de las actividades con
grupos de otras plantas, y el intento de construir
relaciones entre sindicatos.
¿ Se
sabía que eran anarquistas?
No. Como partido de cuadros, RL casi nunca
produjo propaganda partidaria o ideológica. La
propaganda política era propaganda sindical o
de clase, refería a las organizaciones que
intentábamos crear en los frentes de
trabajo.
Lo que sucedió
es que determinados miembros de grupos de base que
controlaba la RL se estaban formando
políticamente y, con el tiempo, se
incorporaron a RL como cuadros. Allí empezaron
a tener acceso a textos específicamente
anarquistas.
Además del frente de trabajadores,
¿hiciste igualmente algún trabajo en
otros frentes?
No hice trabajo en el frente barrial. Me
integré en el frente estudiantil, pero
comencé a trabajar dentro del frente gremial
casi inmediatamente después de mi ingreso en
RL.
Y por supuesto los
militantes de todos los frentes participaban a veces
en operaciones que no eran específicas de su
frente: en operaciones de propaganda armada; en actos
relámpago en que se interrumpía el
tránsito con barricadas, automóviles
volcados; acciones con volantes; pequeños
explosivos, y miguelitos, etc.(5). Los cuadros y los
militantes de distintos frentes participaban algunas
veces en esas operaciones.
¿Qué pasó en
1976?
Aunque la represión fuerte había
empezado antes, en 1976 era más indiscriminada
y con un carácter de genocidio. Tuvimos la
primera pérdida importante en 1976, en que
cinco o seis compañeros fueron desaparecidos
en Córdoba. Hubo allí el sindicato del
Caucho, que se perdió debido a su
desaparición. Fue necesario reconstruir los
frentes gremiales, mover compañeros a otros
sitios, etc. Era un problema permanente, que requiere
una gran cantidad de dinero.
Pero fue en 1978
cuando casi nos aniquilaron como organización.
Durante tres noches, de modo sistemático,
vinculado, desaparecieron a nuestros
compañeros en La Plata, Buenos Aires, y en
ciudades entre La Plata y Buenos Aires. Y allí
la organización quedó absolutamente
colapsada. Muchos sobrevivimos, pero más de la
mitad de los [miembros de] la organización
nunca reapareció. Perdimos la mayor parte de
la organización.
¿Qué pasó con
los compañeros desaparecidos?
Pensamos que fueron ejecutados. Era la
práctica habitual en aquella época. De
entre todos los que fuimos secuestrados, los
militares decidieron, -no sé por qué-
que algunos iban a sobrevivir siendo abandonados en
varios sitios. Los otros, con diversos grados de
responsabilidad organizacional, fueron ejecutados. Y
todos los desaparecidos fueron torturados,
independientemente de si fueron ejecutados o no
después.
¿En
qué año fuiste desaparecido?
En junio de 1978, a mediados del Mundial
que tuvo lugar en Argentina. Fui secuestrado una
noche en un piso en que vivía con mi
compañera y mi hijo de tres años en La
Boca (6). Llegaron hacia las tres de la madrugada,
llamando a la puerta. Me levanté para abrir,
pensando que sería mi hermano, que a veces
venía tarde a casa. Era una "patota" -era el
nombre de este tipo de grupo paramilitar (7). Eran
seis o siete individuos con muchas armas,
ametralladoras, fusiles, etc. Fui derribado, atado, y
me vendaron los ojos. Me sacaron del piso y me
pusieron en una camioneta, en la que percibí
que había otros en la misma
condición.
Nos condujeron a lo
que más tarde supimos que eran cuarteles de la
policía en la provincia de Buenos Aires e
inmediatamente fuimos torturados para sacarnos
información. Las torturas eran lo habitual:
choques eléctricos, golpes, palos, porras,
cadenas. Lo normal. Prefiero no hablar del
tema.
¿Cuánto tiempo quedaste
en la comisaría de policía?
No era una comisaría, sino la
Escuela de Policía de la Provincia de Buenos
Aires. Me quedé allí dos meses. Otros
compañeros estuvieron seis meses y sin embargo
reaparecieron. Es el caso de uno de los
compañeros, pero la mayoría que no
reaparecieron al cabo de dos meses nunca
reaparecieron.
¿Que
pasó contigo después de esos dos
meses?
Me dejaron en un barrio en la periferia de
Buenos Aires, con otros diez. Nos pusieron contra una
pared, como si nos fueran a ejecutar, y nos
dejaron.
¿Adónde te fuiste?
Me fui a Uruguay, porque tengo a muchos
familiares allí, con la intención de
dejar allí a mi compañera y a mi hijo
en Montevideo y volver a Buenos Aires. Pero lo cierto
es que me quedé en Uruguay hasta que
retorné a la Argentina en 1984. Años
después supe que había estado bajo
vigilancia del gobierno, pero no me
molestaron.
¿Háblame de las
actividades de RL entre 1976 y 1978, de los dos
últimos años de la
organización?
Desde luego la actividad tenía un
carácter mucho menos público.
Teníamos más actividad centrada en las
reuniones, discusiones, la elaboración de
documentos y materiales y la creación de
relaciones con otros grupos. Las relaciones eran muy
arduas, muy difíciles y complicadas por la
represión. Por ejemplo, si perdías el
contacto con un compañero, podías
pasarte meses antes de que recuperarlo. E imagina la
enorme cantidad de medidas de seguridad que se
aplicaban una encima de otra.
Trabajamos
fundamentalmente para conservar los grupos que
teníamos en el frente gremial, así como
en los frentes barriales y estudiantiles.
¿Qué labor
desarrollaban en los frentes barrial y
estudiantil?
El
frente barrial atendía, sobre todo, a los
vecinos más pobres. Las actividades de los
grupos barriales tenían que ver con
reivindicaciones de agua, alcantarillado,
construcción de casas, parques para juegos,
etc., (reivindicaciones muy variadas de vecinos
pobres). En el frente estudiantil trabajamos sobre
las demandas tradicionales de los estudiantes:
programas de estudio, material de aulas, y diplomas :
los conflictos habituales del medio.
Cuentáme sobre el frente
militar.
Por supuesto era el núcleo más
pequeño de la organización. No estaba
necesariamente constituido por los compañeros
mayores, más probados de la
organización –no había regla en
este aspecto- pero naturalmente los compañeros
más fogueados y de más edad acababan
por estar en este frente porque entre estos
compañeros se encontraban los más
conocidos, lo que habían sido más
expuestos públicamente y podían ser
detenidos. En otras palabras, sus nombres
habían caído en manos de la
represión y entonces no podían actuar
en los proyectos de más
visibilidad.
¿Cómo se sabía
que estos compañeros eran
conocidos?
Por ejemplo, los compañeros que venían
de los astilleros habían sido denunciados y
perseguidos porque eran militantes conocidos en los
sindicatos. Cuando la represión se
agudizó en 1976, fue necesario trasladar a
estos compañeros de Berisso y Ensenada e
insertarlos en tareas menos visibles, con mayor
cobertura, en las zonas del Norte de Buenos Aires, en
San Fernando, en Tigre, etc.
¿Y
estos compañeros finalmente se fueron al
frente militar?
Sí, ante todo trabajaron en el frente
militar y, a veces, llevaron a cabo acciones con
otras organizaciones, para conseguir dinero u otras
cosas que eran necesarias, como armas, maquinaria de
imprenta, y autos.
Háblame
de estas acciones vuestras.
Como es
típico de este tipo de grupos en el mundo
entero, tenía que ver con secuestros para
sacar rescates de empresarios. Algunas veces hubo
acciones para asustar a la policía, cuando un
vehículo de la policía fue quemado o
una comisaría fue baleada. O sea, acciones de
diferentes tipos.
¿Cómo eran las
relaciones entre RL y los otros grupos de
izquierda?
Sólo había un grupo anarquista
de nivel o de la importancia de RL, que era la LAC,
la Línea Anarco-Comunista, de aquí en
Buenos Aires. Pero empezó a perder influencia
como organización antes de 1976 y una gran
parte de la LAC se sumó a RL hacia mediados de
1976.
Nos llevábamos
particularmente bien con grupos de carácter
clasista. Estaba la Organización Comunista
Poder Obrero, que era una organización de la
nueva izquierda y un grupo clasista. Si bien eran
leninistas, hasta leninistas clásicos,
teníamos un nivel importante de acuerdos con
ellos.
Háblame
de estos acuerdos.
Los
acuerdos eran funcionales: la coordinación de
esfuerzos en el movimiento laboral, la
organización de Coordinadoras
(fundamentalmente en el frente gremial) (8). Algunas
veces las relaciones se establecían
también a nivel de la defensa militar, en
operaciones que hicimos con ellos. Tenían un
aparato militar llamado las Brigadas Rojas, que era
mucho más desarrollado que el
nuestro.
¿En
qué sentido vuestras actividades se
diferenciaban de las de otros grupos revolucionarios
de izquierda durante la dictadura?
No
sé si eran diferentes. Se distinguían
por nuestras actitudes políticas.
Tendíamos a la autoorganización de los
trabajadores, de modo de impulsar estructuras
autónomas del movimiento de trabajadores y
menos a orientar las actividades de los frentes
gremiales para un partido. Dicho de otro modo,
tratamos de organizar grupos de vanguardia en los
frentes de masas, no grupos de nuestra
organización. Por supuesto nuestros militantes
estaban en estos grupos, pero no con un
carácter partidario.
La organización
tenía esta concepción bakuninista de
militantes revolucionarios que había fraguado
la Alianza de la Democracia Social de Bakunin. O sea,
eran militantes que actuaban y coordinaban de modo de
organizar las masas populares, pero ellos no
tenían un plan de dirigir las masas populares.
Para decirlo de otro modo, nuestro trabajo es la
construcción del poder, no la toma del
poder.
¿Cuáles eran los
conflictos entre RL y otros grupos de la izquierda
revoluciónaria?
En una
situación de absoluta clandestinidad, se llega
a un punto en que es muy difícil establecer
relaciones de cualquier tipo con las otras
organizaciones y entonces uno no ve la
obligación de luchar en contra de ellas. En
este sentido no tuvimos muchos conflictos con otras
organizaciones politicas.
Quizás los
tuvimos a nivel de los estudiantes, cuando la
militancia era menos clandestina, pero durante el
periodo de total clandestinidad no nos sentimos
obligados de plantear conflicto con militantes de
otras organizaciones porque no compartimos
esfuerzos.
¿Qué relaciones hubo
con la izquierda internacional?
Teníamos relaciones con gente de
Uruguay, en particular la Organización Popular
Revolucionaria 33. Este grupo tenía
orígenes anarquistas y una forma de
organización muy similar a la nuestra. Era una
organización más vieja, con mayor
inserción en las luchas populares y
también más poderosa. Sigue existiendo
pero ha cambiado significativamente. Emergió
de la FAU (Federación Anarquista de Uruguay)
y, en los '70, estaba evolucionando hacia una
organización marxista libertaria. Tuvimos
muchas conexiones con esta gente en los '70, cuando
estaban más cerca de la FAU. Y hubo otra
relación, que soy el menos indicado para
comentar –no sé si hay todavía
compañeros vivos para hablar de esta
relación- pero hacia 1976 oí hablar de
una relación con un grupo palestino. Este
contacto es algo mítico y sé muy poco
sobre el mismo, pero he sabido que algunos
compañeros fueron entrenados en Oriente Medio
con anarquistas palestinos. No sé qué
importancia tenían estas relaciones o si eran
esporádicas y desaparecieron inmediatamente.
En mi época de militancia en la
organización no recuerdo que se hablara de
este tipo de relaciones como algo habitual, pero
sé que algo existió. De todos modos;
quienes participaron en esta relación
murieron, desaparecieron.
¿Tenían otras
relaciones con la comunidad anarquista
internacional?
No.
Háblame
de las ideas de RL.
Las
ideas de RL era un conglomerado. Al principio, eran
fundamentalmente bakuninistas pero más tarde
incorporamos las ideas clásicas del
anarcosindicalismo español, de Cornelissen y
Besnard(9) y también del anarcosindicalismo de
Rudolf Rocker.
En Argentina
había divisiones internas o diferentes
corrientes de anarquismo. Hay un anarquismo
más comunalista y otro más
sindicalista, el clasista (que era muy importante
aquí en los '20). En cierto modo, RL
rescató la tradición de clase del
anarquismo argentino.
¿Qué leían?
Aparte
de los clásicos del anarquismo, que
lógicamente leíamos como
organización anarquista, solíamos leer
también libros de Franz Fanon, como Los
condenados de la tierra, La sociología de la
revolución, textos de Mao sobre La larga
marcha, Marcuse, y otros.
¿Había una influencia
del español Abraham Guillén?(10)
No, y no
hubo tampoco influencia de las guerrillas
[anarquista] españolas. Sí,
teníamos informaciones o algunos sabían
algo, pero todo lo que tocara a la guerra civil
española y la resistencia española
después del establecimiento de Franco era muy
distante de nosotros.
¿Qué debates y
conflictos hubo en RL?
En
general, las discusiones giraban alrededor de
trabajos de inserción concreta, de estrategia
de alianzas, o sea, con quienes podíamos
aliarnos y con qué carácter.
Por ejemplo,
había una discusión interna sobre la
alianza con la Organización Comunista Poder
Obrero. O igualmente, en 1976, durante la dictadura
militar, los Montoneros (11) lanzaron la CGT(12) en
la Resistencia (CGT-R). O sea, buscaron vincular el
sindicalismo a una CGT no oficial, paralela, y eso
produjo una discusión en nuestra
organización sobre si era coherente, si lo
correcto no era consolidar la federación
laboral que existía y que los trabajadores
reconocían como suya. O sea, los trabajadores
seguían viendo a la CGT como su
organización, por eso construir una
organización paralela podía resultar
inútil o incluso peligroso. Esta
discusión continuó hasta
1978.
Los debates dentro de
la RL tuvieron lugar a través de
minutas, que eran resúmenes
escritos de una discusión. Se pasaban a una
célula, a una esfera de coordinación,
de esta esfera de coordinación a otra esfera
de coordinación. Es así como las
minutas circulaban (y lo que permitía que
tuvieran lugar las discusiones en un marco de total
clandestinidad).

Cover of a publication released by a base
group created by RL members in the plumbers'
union in Buenos Aires.
|
¿Qué publicaciones
produjo RL ?
RL no
sacó una publicación de partido o
propaganda de partido. La RL publicó
periódicos en cada frente de trabajo, en cada
lugar de inserción concreta. Por ejemplo, RL
participó en las Coordinadoras de Gremios en
Lucha en la zona sur de la provincia de Buenos Aires,
e hizo un periódico llamado
Organización Obrera. Cuando los miembros de RL
estaban en el sindicato de la construcción
sacaban una publicación Resistencia Obrera.
Los compañeros en el sindicato de trabajadores
de artes gráficas sacaban también una
publicación (pero no me acuerdo del
título). Cada lugar de trabajo tenía su
publicación cuando teníamos un
desarrollo importante y donde existía la
posibilidad de prensa interna, pero las publicaciones
eran de los frentes de trabajo, no de la
organización. Eso tenía que ver con el
carácter de RL como partido de cuadros, no un
partido de masas.
¿Qué relación
había entre RL y los viejos anarquistas?
La
relación era casi nula. Los viejos anarquistas
continuaban estando en dos o tres grupos que,
mientras existían, tenían un papel
político muy pequeño y estaban muy
aislados. Y, curiosamente, estos grupos de
jóvenes anarquistas no se habían
formado dentro de las instituciones de los viejos
anarquistas. Se desarrollaron fuera, no dentro de la
tradición anarquista. Venían al
anarquismo por otras corrientes
políticas.
¿Os
ayudaron los viejos anarquistas ?
Creo que
había un corte generacional muy hondo en los
años '70 entre quienes teníamos veinte
años entonces y los que tenían sesenta
o setenta. La diferencia generacional era muy aguda,
mucho mayor que hoy, cuando hay referencias
culturales compartidas entre las distintas
generaciones. No había realmente ningún
tipo de referencia cultural entre las generaciones en
aquel entonces y, por lo tanto, era muy
difícil de tener relaciones más o menos
normales.
A la
distancia, ¿Cuáles te parece que fueron
los mayores errores y éxitos de RL?
Es muy
difícil de decir. Nunca pudimos hacer una
autocrítica. No nos encontramos después
de la debacle, de un golpe así, de una
catástrofe tan grande.
Pero, visto
retrospectivamente, creo que lo destacable fue
nuestra experiencia de intentar elaborar la
construcción de una organización
anarquista eficaz en condiciones de total
clandestinidad. Pienso que son éxitos
organizacionales válidos que merecen tomarse
en consideración. Cómo conservar la
democracia interna, la discusión
política interna, en una organización
de cierta importancia (en términos de
número de miembros) en el contexto de la
represión violenta: creo que nuestras luchas
sobre estas cuestiones, en tanto que
organización anarquista específica,
fueron exitosas. Con referencia a los éxitos
teóricos o los éxitos políticos,
creo que la organización fue capaz de
recuperar una tradición clasista del
anarquismo argentino que se había
perdido.
En cuanto a los
errores, después de que la represión
empezó de verdad, me parece que el frente
militar comenzó a tener un peso dentro de la
organización que no habría tenido en
otras circunstancias. Es quizás uno de los
más terribles errores.
Pienso también,
visto a la distancia, que la organización
habría podido defender mejor a sus militantes
insertos en las luchas de masas. Debiera haber
reducido su actividad en unos lugares para mantener y
proteger los militantes que estaban en el frente
gremial, en el frente estudiantil y el frente
barrial. Pienso que fue un error, un grave
error.
Pero estos errores son
compartidos por la mayoría de las
organizaciones de izquierda en Argentina. Desde luego
la masacre fue compartida, no nos tocaba sólo
a nosotros.
¿Por
qué fue un error que el frente militar tuviera
tanto peso dentro de la organización?
En una
situación de total clandestinidad una
organización está obligada a tener un
muy fuerte nivel de financiación como para
sobrevivir y seguir actuando y protegiendo a sus
militantes. Muchas tareas no pueden autofinanciarse,
por eso hay que tener un aparato permanentemente
dedicado a generar tales recursos. Entonces, el
aparato comienza a tener una preponderancia, un mayor
nivel de significación de lo que se
suponía iba a tener al principio. Para
nosotros, el frente militar no era lo mismo que para
los otros partidos de izquierda en Argentina, "el
embrión de un ejército" o algo por el
estilo. En nuestra estrategia de guerra popular
prolongada, preveíamos la creación de
un ejército popular, pero entendíamos
que dicho ejército se haría en las
fábricas y los barrios, que desde luego
apoyaríamos, pero no sería un organismo
de un partido. Teníamos un concepto diferente
al respecto [que los otros grupos
izquierdistas].
A tu parecer
¿Cuáles son los aportes más
importantes de RL para los anarquistas de hoy en
día ?
Creo que el aporte fundamental es la negación
del aislamiento y del sectarismo [dentro del
anarquismo]. Pienso que si algo era absolutamente
coherente en RL durante todos los años de su
existencia, fue eso, la negación del
sectarismo, del aislamiento de las masas, de los
trabajadores, de las discusiones con la gente de a
pie. Pienso que es lo más rescatable de RL. RL
rompió con eso, como otros grupos anarquistas
que estaban cerca de RL (hubo otros muchos grupos
anarquistas en aquel periodo, que terminaron por
incorporarse en RL). Todos estos grupos emergieron
como reacción contra el aislamiento en que
estaba el anarquismo a principios de los 1960. Dicho
aislamiento tenía que ver con el
fenómeno del peronismo en Argentina. Tras de
la represión de los '30 y los 40, el
anarquismo estaba retrocediendo y encerrándose
en sí mismo y mantenía esta postura
cuando llegaron los años '60. Y todos estos
grupos [nuevos], que estaban formados principalmente
por jóvenes, eran una reacción contra
este retroceso, este anarquismo cerrado. Por eso,
creo que lo más rescatable de RL es
precisamente su rechazo del sectarismo, su intento de
comprometerse con la gente, las discusiones, y
participar en sus luchas. Y además su apertura
a la discusión con otras corrientes
políticas, cosa que sin duda nos
enriqueció.
¿Cuáles son los mejores
libros sobre la resistencia a la dictadura en
Argentina?
No hay realmente libros buenos sobre la resistencia
a la dictadura, y es una cuestión interesante.
Uno ve que los españoles se pasaron treinta
años escribiendo sobre la dictadura de Franco,
las distintas formas de resistencia [en contra de la
misma] y toda la guerra civil antes del advenimiento
de Franco.
¿Por
qué allí, en Argentina, donde la
dictadura fue tan traumatizante, no han escrito un
libro serio sobre la resistencia a la
dictadura?
La explicación tiene mucho que ver con la
influencia de la cultura dominante y cómo el
programa de los estudios históricos ha sido
formulado en Argentina. Este programa ha sido
elaborado por sectores reformistas que insistieron en
la "teoría de los dos demonios", que
describía la dictadura como una lucha entre el
demonio de la derecha y el demonio de la izquierda,
con el pueblo de espectador.
Quienes organizan los
estudios históricos en Argentina han buscado
silenciar el tema de la resistencia de los
trabajadores a la dictadura, porque, en el marco de
esta teoría de los demonios, el pueblo que
desapareció fue desaparecido por azar o por
accidente, no por estar en la lucha contra la
dictadura. Ello participa de la necesidad del
régimen de legitimar sus acciones desde la
llegada de Alfonsín en 1983 (13). O sea, para
legitimar ese gobierno que volvió a las formas
liberales de la democracia de hace cuarenta o
cincuenta años, trataron de afirmar que
Argentina había experimentado una guerra entre
locos de la izquierda y locos de la derecha y que la
mayoría de las gentes fueron víctimas
accidentales, quedando en el medio del conflicto. En
este sentido los que hacen el programa de los
estudios históricos en la universidad
desprecian el estudio de la resistencia de los
trabajadores. Por ejemplo, aunque lo desconoce la
mayoría de la gente, el 60 % de los
desaparecidos eran obreros fabriles. Y, asimismo, los
radicales insisten mucho en su intento de demostrar
que no hubo treinta mil desaparecidos sino diez o
doce mil (14).
Y nadie tiene hecho un
estudio de cuánta gente fue desaparecida y
más tarde reapareció. En otras
palabras, cuánta gente pasó por los
campos de concentración de la dictadura. Lo
que podemos encontrar allí es que
probablemente debieron de pasar por esos campos de
concentración bastante más de cien mil
personas.
Dicho de otro modo,
los estudios sobre la resistencia de la clase obrera
a la dictadura, que era importante, los estudios
sobre la cantidad de gente que pasó por los
campos de concentración de la dictadura,
quebrarían este esquema y la legitimidad de
los gobiernos liberales argentinos. En efecto este
gobierno adelanta que vino a recuperar la democracia
en Argentina matada por el conflicto entre algunos
extremistas de la izquierda y algunos extremistas de
la derecha. Eso le dio legitimidad al gobierno
radical.
Estudiar la
resistencia obrera a la dictadura, el hecho de que la
mayoría de los desaparecidos eran obreros de
fábricas, no militantes de organizaciones
armadas, mostraría que la resistencia a la
dictadura era una resistencia popular. Y lo que esta
resistencia popular pedía no era el regreso a
la democracia al estilo del radicalismo, sino antes
una revolución socialista.
Nota: a pesar de la debilidad de los trabajos
actuales sobre la resistencia a la dictadura, he
pedido a López que indique los mejores
libros disponibles. Ha mencionado los siguientes
títulos:
- Anguita, Eduardo y
Martín Caparrós. La Voluntad: Una
Historia de la Militancia Revolucionaria en la
Argentina, Vol. 1-3. Buenos Aires, Norma,
1998.
- Bousquet,
Jean-Pierre. Las Locas de la Plaza de
Mayo. Buenos Aires: El Cid Editor,
1983.
- Gillespie, Richard.
Soldiers of Peron: Argentina's Montoneros.
New York: Oxford University Press, 1982
- Mattini, Luis.
Hombres y Mujeres del PRT-ERP: la Pasión
Militante. Buenos Aires: Editorial
Contrapunto, 1990.
Notas
1. La Protesta es un
periódico anarquista que se publica desde
1897. En su apogeo fue una parte esencial del
movimiento de los trabajadores argentinos y un
recurso importante para el movimiento anarquista en
América Latina
2. RL fue siempre
clandestino, aunque su trabajo en los frentes de
masas no era clandestino hasta el golpe de
1976.
3. López se
refiere a la Alianza Internacional de la Democracia
Social de Bakunin.
4. Coordinadoras de
Sindicatos en Lucha era una organización
formada cuando la actividad laboral pública
se hizo imposible por la represión. Estaba
integrada por militantes obreros independientes y
de organizaciones revolucionarias de izquierda,
incluida la RL. Coordinaba las actividades de
militantes en las fábricas y otras
áreas.
5. Los Miguelitos
son clavos torcidos de modo que al ser esparcidos
por la calle presentan siempre una punta aguda
hacia arriba para pinchar ruedas de
coches.
6. La Boca es un
barrio humilde de Buenos Aires conocido por su
actividad artística y cultural.
7. La palabra Patota
se usa típicamente en Argentina y Paraguay
para describir un grupo de jóvenes que
molesta a la gente en la calle.
8. Ver la nota 3
para una explicación de Coordinadores de
sindicatos en lucha.
9. Cornelissen era
un famoso anarcosindicalista holandés.
Cornelissen, Christian; “La
organización de la industria por los
sindicatos”, Folleto, Sindicalismo, Valencia
30/3/35. “La evolución de la sociedad
moderna” Buenos Aires 1934. “El
comunismo libertario y el régimen de
transición”, Valencia 1936. Besnard,
Pierre; “Los sindicatos obreros y la
revolución social”, Barcelona
1931.
10. Abraham
Guillén (1913-1993) fue un militante y un
teórico anarquista prolífico,
veterano de la guerra civil española
(1936-39), y un miembro de toda la vida de la CNT
de España que se exilió a
América del Sur a fines de los 1940. Su obra
más conocida e influyente es Estrategia de
Guerrilla urbana. Ver Donald C. Hodges, Philosophy
de Urban Guerrilla (New York: William Morrow,
1973).
11. Ver la
reseña de Ramor Ryan en este número
para una discusión más profunda sobre
los Montoneros.
12. La
Confederación General del Trabajo era la
federación nacional de los
obreros.
13. Raúl
Alfonsín fue elegido en octubre de 1983,
durante las primeras elecciones presidenciales
celebradas después del golpe
militar.
14. López
alude aquí a la Unión Cívica
Radical. Es el partido de Raúl
Alfonsín como lo es del antiguo presidente
argentino derribado, Fernando de la
Ruá.
[1] Esta cifra se tiene que comparar con una
estimación de los militantes activos en
otros dos grupos clandestinos el ERP marxista
leninista, unos quinientos, y los montoneros, el
doble.
Un dato
tragicómico es que cuando la cúpula
de los montoneros se fue para México con el
“tesoro de guerra” los militantes
estuvieron desamparados, parte de ellos, varias
decenas, acudieron a RL para que los pasara al
extranjero. (Nota de María
Esther)
[2] El apellido es
Flores. (Nota de María Esther)
(Traducción de Frank Mintz -lo subrayado
corresponde a una duda sobre un matiz entre el
inglés y
el castellano-,
con dos notas en bastardilla de María Esther
Tello que estuvo en RL)
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